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501.01 GENERALIDADES
Una vez hechos los análisis descritos en el Capítulo
5 de la norma, procede elegir una solución tipo que se acomode
a las características específicas del problema.
En los dos tópicos que siguen y que configuran
la presente sección, primero se reseñan algunas formas de
clasificación de Intersecciones, designándolas según
una cierta nomenclatura, y luego se describen varios tipos de Intersecciones,
que tratan el problema según diversos esquemas de funcionamiento.
501.01.01 Denominación y Clasificación
de Intersecciones.
Las Intersecciones a nivel tienen una inmensa posibilidad
de variación, ya que no existen soluciones de aplicabilidad general.
No es práctico ni es posible presentar todas las
variaciones existentes y, por lo tanto, se considerará suficiente
presentar aquellos tipos necesarios para cubrir, en general, la vasta
gama de posibilidades que puedan ocurrir.
Una Intersección se clasifica principalmente en
base a su composición (número de ramales que convergen a
ella), topografía, definición de tránsito y el tipo
de servicio requerido o impuesto.
Tipos básicos de Intersección de acuerdo a esto, son:
|
Empalme en T
Empalme en Y
|
}
|
de tres ramales
|
{
|
Angulos de Cruzamiento entre 60º
y 120º.
Angulos de Cruzamiento
< 60º y >120º
|
|
Intersección en X
Intersección +
|
}
|
de cuatro
ramales
|
{
|
Algunos de los ángulos < 60º
Angulo mínimo >60º
|
Intersección en estrella - de más de cuatro
ramales.
Rotondas o Intersecciones Rotatorias.
Cada uno de estos tipos básicos puede variar considerablemente
en forma, desarrollo o grado de canalización. Figura
501.01g.
En el caso de las normas para rotondas hay un factor decisivo
agregado; es el deseo de prever flujo continuo en la Intersección.
Esto se logra desplazando el cruce mediante tramos de dimensiones tales
que permitan el flujo entrecruzado en torno a la isla principal. Las rotondas,
por esta diferencia, se analizan en artículo aparte más
adelante.
El tratamiento de una Intersección va desde los
diseños más simples hasta alcanzar diseño cada vez
más complejos, susceptibles estos últimos a variaciones
y adaptaciones en cada caso. Se presentarán continuación
en orden de complejidad creciente, analizando las condiciones que hacen
deseable o posible cada tipo de Intersección.
501.01.02 Tipos de Intersección
Tipos de Intersecciones según el tratamiento del
problema.
La solución a los flujos en intersecciones, proporciona
la siguiente clasificación:
- Intersecciones No Canalizadas
- Intersecciones Canalizadas
De esta última a su vez, se puede mencionar las
intersecciones en estrella y las rotatorias.
501.02 CRITERIOS DE DISEÑO
Se deben estudiar en principio, y tentativamente, varias
alternativas para seleccionar una o más para un estudio más
detallado.
En cualquier tipo de vía se debe procurar con el
proyecto de una intersección una mayor seguridad, así como
el mantener una velocidad adecuada en la vía principal.
Para el efecto se deben seguir dos criterios o principios básicos:
|
- |
Sencillez |
|
- |
Uniformidad |
La Sencillez se logra cuando todos los movimientos permitidos
son fáciles y evidentes y los prohibidos o no deseados sean difíciles
o imposible de realizar. También cuando los esquemas funcionales
siguen las trayectorias vehiculares naturales.
La uniformidad se pierde, por ejemplo, cuando en una serie
de intersecciones con carril de espera para giro a la izquierda se intercala
una intersección con una vía de enlace u oreja para la misma
maniobra.
FIGURA 501.01g ....TIPOS DE INTERSECCIONES
501.03 VISIBILIDAD DE CRUCE
501.03.01 Triángulo de Visibilidad
En una Intersección, la distancia de visibilidad
no se refiere sólo al camino en que se desplaza el vehículo,
sino que también se extiende en el sentido lateral, de manera que
permita al conductor observar los vehículos que accedan al cruce
coincidentemente con él.
501.03.02 Efecto del Esviaje del Cruce en el Triángulo
de Visibilidad.
Si dos carreteras se cruzan bajo un ángulo fuertemente
oblicuo, inferior a 60º, algunos de los factores que determinan el
cuadro de visibilidad, resultan modificados.
En la intersección esviada de la Figura
501.02, se muestra como varía la condición de los
triángulos de visibilidad para las correspondientes distancias
da y db medidas a lo largo de las carreteras.
En el cuadrante que presenta ángulo obtuso, el
ángulo que forma la línea límite de visibilidad con
la trayectoria del vehículo es pequeño, lo que permite al
conductor la total visibilidad a través del triángulo con
un pequeño movimiento de cabeza. Por el contrario en el cuadrante
que presente ángulo agudo el conductor debe hacer un esfuerzo considerable
para dominar la totalidad de la zona.
501.04 INTERSECCIONES SIN CANALIZAR.
Los radios mínimos que se indican en la Tabla 501.02
están referidos al borde inferior del pavimento en la curva y están
diseñados para las siguientes condiciones de operación:
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Velocidad de giro hasta 15 Km/hora. |
| |
|
Inscripción en la curva sin desplazamiento
a los carriles vecinos tanto en la entrada como en la salida. |
| |
|
Distancia mínima de las ruedas
interiores al borde del pavimento de 0,30 m, a lo largo de la trayectoria. |
Intersección no Canalizada, Simple
El tratamiento mínimo que se puede dar a la intersección
de carreteras de dos o más carriles es la de pavimentación
completa de toda la superficie de cruzamiento. Se entiende por esto la
pavimentación de los accesos a la Intersección y de los
ensanches para permitir los radios mínimos de giro del vehículo
elegido en el diseño.
La pendiente de la superficie de cruzamiento debe ser
razonablemente uniforme. No se debe introducir cambios de pendiente en
la zona de cruzamiento, que dificulten las maniobras del conductor en
momentos críticos. Por tanto, no se aconseja respetar los bombeos
de ninguna de las carreteras que acceden cuando éstos son pronunciados.
Las pendientes generalmente se calculan por condiciones
de drenaje superficial.
Los anchos normales del pavimento de los caminos se mantienen,
y se agrega sólo lo necesario para las zonas de giro. El tipo de
Intersección no canalizada simple se recomienda para caminos locales
o de poca importancia, se puede aceptar también para caminos de
dos carriles con bajo tránsito en zonas rurales. En zonas urbanas
y suburbanas se pueden aceptar volúmenes mayores de tránsito.
Este tratamiento no permite ángulos de intersección
muy agudos y debe, por tanto, respetarse el principio de perpendicularidad
de las trayectorias que se cortan. Las Figuras
501.02g-a) y b), ilustran un empalme y un cruzamiento sencillos.
El ángulo de cruzamiento puede variar dentro de rangos aceptables
(60º a 120º) sin variar el concepto.
La Figura 501.03g
ilustra criterios para obtener cruces perpendiculares en Intersecciones,
muy esviadas.
Ensanches de la Sección de los Accesos al cruce.
Cuando las velocidades de diseño de los caminos
en cuestión sean elevadas, o cuando el número de movimientos
de giro sea suficiente para crear problemas al tránsito directo
y a la vez no exista espacio o presupuesto suficiente para recurrir a
una canalización de la Intersección (véase tópico
siguiente), se puede recurrir al ensanche de los caminos en la zona de
cruzamiento.
Esta forma de diseño produce el efecto de aumentar
la capacidad de cruce, a la vez que separa los puntos de conflicto. También
permite crear zonas de protección para los vehículos de
maniobras más lentas, con lo que facilita los flujos de tránsito
directo.
Dependiendo de la variación entre los volúmenes
actuantes en el cruce puede variarse la disposición del ensanche,
obteniéndose con ello el efecto deseado.
La Figura 501.04g
ilustra las distintas posiciones en que se puede agregar un carril a la
carretera principal, según la necesidad impuesta por los flujos
con volúmenes mayoritarios.
Se analizarán tres casos distintos:
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Existe un volumen de giros a la derecha considerable
desde la carretera principal a la que empalma y viceversa. Los movimientos
de giro a la izquierda son minoritarios (Figura
501.04g-a). Se dispone un carril de deceleración
en su sector de llegada al empalme.
|
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Los movimientos de giro a la izquierda
desde el camino principal representan un volumen importante y los
giros a la derecha desde este mismo son despreciables (Figura
501.04g-b). Se dispone un carril auxiliar en el camino principal,
opuesto al camino interceptado. Este carril permite, a los vehículos
que continúan directo por el camino principal, proseguir sin
interferencias con los vehículos que esperan para girar a la
izquierda en el camino que empalma. |
Figura 501.02.... EMPALME E INTERSECCIONES

FIGURA 501.03g...... CONVERSIÓN
DE UNA X EN CRUZ O DOS T
FIGURA 501.04g ..... ENSANCHE PARA EMPALME
t O y 
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Los movimientos de giro a la izquierda desde el
camino principal representan un volumen importante y el volumen
de giros del camino interceptado hacia la izquierda también
es considerable (figura 501.04g-c). Similar al anterior pero con
el carril auxiliar de ensanche al centro, mediante una separación
de los carriles directos. Tiene el mismo efecto que el anterior
pero más marcado y, además, facilita el giro a la
izquierda desde el camino interceptado, no así el giro hacia
la derecha desde éste.
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| |
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Cuando el volumen de movimientos de giro lo justifica,
se deben ensanchar los accesos a la intersección como lo
indica en forma general la figura 501.04g-d. Esto da a la Intersección
una capacidad adicional tanto para los movimientos de giro como
para el tránsito directo.
Un carril auxiliar adicional en la zona de Intersección a
cada lado de la calzada normal permite a los vehículos de
tránsito directo adelantar a los vehículos que se
preparan para maniobras de giro.
El ensanche se puede lograr mediante carriles auxiliares,
como se muestra en la Figura 501.04g-d.
Sus longitudes serán las correspondientes a las de las Figuras
501.07 y 501.08, pero
nunca inferiores a 100 metros como mínimo.
Se puede aumentar la seguridad en la zona de cruzamiento
de una Intersección ensanchada, no canalizada, mediante el
uso de pintura de pavimento o resaltos. La Figura
501.14g muestra una Intersección ensanchada en la
que se separan los carriles en distinto sentido mediante demarcación
en el pavimento. En el ejemplo recién citado, el ensanche
se ha delineado en tal forma como para permitir la separación
de los flujos. Además, ha provisto una zona protegida para
los virajes a la izquierda en el acceso mismo al cruce.
La demarcación en el pavimento debe desarrollarse
gradualmente con su vértice en el comienzo del ensanche,
y con un ancho en su punto máximo de 4 metros, por lo menos.
El ensanche debe permitir carriles con un ancho libre al menos un
metro superior a los carriles de la carretera en sección
normal de aproximación.
La demarcación en el pavimento no es tan
efectiva como las islas delineadoras, pero tienen la ventaja sobre
ellas de no ser tan peligrosas en caminos con velocidades altas.
Se recomiendan para Intersecciones de carreteras
de 2 carriles, con alta velocidad de diseño, en zonas rurales
donde las Intersección no son frecuentes y los cruces a la
izquierda son especialmente peligrosos.
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501.05 INTERSECCIONES CANALIZADAS.
Cuando el área pavimentada en la zona de intersección
resulta muy grande por las imposiciones del diseño, los conductores
no saben a ciencia cierta cuál es la trayectoria que les corresponde
para no invadir las zonas destinadas a otros movimientos.
A medida que se permiten velocidades de giro mayores que
los 15 Km/hora antes mencionados, el área común aumenta,
agudizándose el problema.
Las islas de canalización permiten resolver la
situación planteada, al separar los movimientos más importantes
en ramales de giro independientes. Se disminuye a la vez el área
pavimentada que requeriría la intersección sin canalizar.
Los elementos básicos para el trazado de ramales
de giro canalizados son:
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La alineación del borde inferior
del pavimento. |
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El ancho del carril de giro. |
|
|
El tamaño mínimo aceptable
para la isla de Canalización. |
La compatibilización de estos tres controles de
diseño obligan por lo general a usar curvas algo mayores que los
mínimos requeridos por el radio de giro de los diferentes vehículos
tipo. Lo antes expuesto tiene como consecuencia brindar soluciones algo
más holgadas que las mínimas correspondientes al caso sin
canalizar.
Las islas de canalización deben tener formas especiales
y ciertas dimensiones mínimas que deben respetarse para que cumplan
su función con seguridad. Estos elementos de diseño se encuentran
en el Tópico 501.10.
Los empalmes y las intersecciones que tienen una gran
superficie pavimentada, como son por ejemplo aquéllas que tienen
radios de giros amplios o un esviaje fuerte, permiten movimientos peligrosos
e inducen a confusión a los conductores. En estas Intersecciones
se hace difícil el control de las maniobras de cruzamiento o intercambio,
y los peatones tienen que cruzar largas zonas sin protección. Por
último, estas soluciones no son económicas ya que exigen
pavimentar grandes superficies que no se utilizan.
Todos estos conflictos se pueden reducir en intensidad
y en extensión utilizando diseños que incluyan islas que
restrinja la circulación a los trayectos más apropiados
dentro de la zona de cruzamiento. Se dirá que un empalme o una
Intersección están canalizados, cuando las corrientes de
tránsito que en ellas circulen estén independizadas en trayectorias
convenientes, definidas mediante el empleo de islas.
Cuando se desea diseñar una curva en una intersección,
para velocidades de diseño mayores que los 15 Km/hora correspondientes
al caso mínimo, puede procederse en forma similar al caso de carretera
en campo abierto. Existen algunas variantes que se indican a continuación.
En el diseño de curvas en Intersecciones se pueden
usar coeficientes de fricción lateral algo mayores que los usados
en carreteras. Esta afirmación es válida para velocidades
de diseño de hasta 65 KPH; para velocidades mayores se utilizarán
coeficientes de fricción lateral iguales, tanto en curvas de intersecciones
como de carreteras.
La geometría recomendable resulta de aplicar un
radio de curvatura lo más amplio que sea económicamente
posible y asignarle la Velocidad de Diseño y el peralte que permita
la Figura 501.04, que resulta de imponer
la condición que t = 3p en la ecuación del Radio Mínimo
(Tópico 402.04)
|
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Canalización de Empalmes, Islas Divisorias
y Vías de Giro.
Las islas se usan, generalmente, en el camino interceptado
en empalmes importantes, o bien, en empalmes menores cuando el esviaje
es pronunciado. En los puntos en que se justifican radios mayores
a los mínimos, se debe diseñar vías independientes
de giro a la derecha.
Se diseña un carril de giro cuando el volumen
de virajes en un cuadrante es considerable o cuando el ángulo
de giro es muy agudo debido al esviaje del cruce. La Figura
501.05g-a muestra un carril de giro a la derecha desde el
camino de paso, obtenido mediante el diseño de una isla triangular.
La Figura 501.05g-b
muestra un empalme en que las velocidades y el volumen de virajes
justifican carriles independientes de giro a la derecha, hacia y
desde el camino que intercepta, con radios mayores que los mínimos.
Esta forma de diseño no mejora los giros a la izquierda,
e incluso debe diseñarse de manera que las islas no permitan
a los vehículos del camino principal entrar por el carril
de giro que no corresponde. En caminos de dos carriles en que se
justifican los carriles independientes de giro, también suele
justificarse un ensanche en el camino directo como se describió
en el párrafo anterior Figura
501.04g.
Otra forma de lograr la canalización en el
camino interceptado es mediante una isla divisoria como la indicada
en la Figura 501.05g-c. El espacio
necesario para la ubicación de esta isla se obtiene ensanchando
gradualmente el camino, y usando radios de giro mayores que los
mínimos en el viraje a la derecha. El término de la
isla se diseña a 2 ó 3 m del borde del pavimento del
camino directo, para dar cabida a los movimientos de giro a la izquierda.
En carreteras de dos carriles con volúmenes
de tránsito alto, se aconseja diseñar carriles separados
para cada uno de las corrientes importantes. En la Figura
501.05 g-d), esto se ha conseguido mediante el empleo de
dos islas (canalizadoras) y una isla divisoria en el camino directo.
Un diseño como éste se calcula para volúmenes
grandes de tránsito, con volúmenes horarios de punta
sobrepasando los 500 vehículos. La posición y formas
de la isla puede variar en cada diseño de acuerdo a las conveniencias
en cada caso.
Cuando los caminos se encuentran en ángulos
agudos formando un empalme neto en Y, el riesgo de encuentros de
frente se disminuye canalizando los movimientos como se indica en
la Figura 501.06 g-a). La vía
e-f que allí se muestra queda subordinada a las direcciones
más importantes. Los ángulos de encuentros para el
tránsito en esta vía quedan aproximadamente rectos.
Este diseño exige una separación explícita
de las corrientes en e-f como ahí se muestra. La isla debe
hacerse lo mayor posible, entre 35 y 50 metros y si el camino directo
es muy importante se debe regular la salida en el punto "e"
mediante señalización PARE.
Cuando se empalma un camino de una calzada con un
camino de calzadas separadas, el empalme, si es esviado, puede tomar
la forma que se indica en la Figura
501.06.g-b). Si el giro hacia la derecha desde el camino
interceptado fuera considerable y fuera conveniente realizarlo a
velocidades más altas que las mínimas, se puede mejorar
el enlace haciendo una salida de un carril directo, como la que
se indica punteada en la figura.
A continuación se analizarán diseños
canalizados de elevado costo, que se justifican en carreteras con
volúmenes altos en todos los sentidos. Los mostrados en las
Figuras 501.07 g-a) y b), se
recomiendan para cruces del tipo T y el de la figura C para empalmes
de tipo Y en ángulos bastante agudos, en los que además
se den condiciones muy especiales para el giro a la izquierda, como
se comentará más adelante.
El primero de los nombrados (figura A) se recomienda
como empalme de dos caminos de dos carriles en los cuales los volúmenes
se aproximan a su capacidad, la calzada del camino directo se ensancha
hasta conformar una sección de 4 carriles separados por islas
divisorias, de modo que cada corriente de tránsito cuente
con un carril por separado. En el camino interceptado, mediante
islas, se separa también cada corriente en vías independientes.
En la figura B se muestra un empalme semejante,
pero diseñado cuando el camino directo tiene calzadas unidireccionales,
con un separador central entre 5 y 10 metros de ancho. Mediante
reducciones del separador en la zona de intersección se proveen
carriles auxiliares para los vehículos que giran a la izquierda,
que los protegen del tránsito directo. La canalización
en el camino interceptado es similar a la anterior, con el agregado
de un carril auxiliar de deceleración y un incremento de
los radios mínimos de las curvas, todo lo cual facilita el
movimiento del tránsito.
Como último caso se presenta un esquema de
empalme entre caminos de varios carriles que es especialmente apropiado
cuando el camino interceptado presenta volúmenes de punta
muy pronunciados y de corta duración. Por ejemplo, entradas
a una fábrica, estadio u otros lugares de recreación.
La corriente que gira a la izquierda desde el camino directo al
camino interceptado (e-f) Figura 501.07g-c),
sale primeramente a la derecha para luego cruzar la carretera. La
particularidad de esta Intersección es que puede dar un buen
servicio para volúmenes pequeños, pero que a su vez
es muy efectivo para volúmenes altos regulados adecuadamente
por medio de semáforos.
Para aumentar la capacidad del empalme se aumenta
el ancho del ramal de salida a dos o más carriles frente
al cruce de la carretera, a la vez que se dan las distancias necesarias
para que los vehículos detenidos no entorpezcan otras corrientes.
Las islas en el camino interceptado separan todas las corrientes
en carriles separados que se deben diseñar de acuerdo a los
volúmenes actuantes. Dependiendo de los anchos de pavimento
y mediante un adecuado control de tiempos de semáforos, este
empalme puede atender volúmenes de servicio del orden de
500 a 1000 Veh/h.
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FIGURA 501.05g EMPALME CANALIZADOS VALIDOS
PARA TIPO X O Y
FIGURA 501.06g EMPALME CANALIZADOS EN
Y

FIGURA 501.07g EMPALME CANALIZADOS DE
ALTO COSTO

FIGURA
501.08g INTERSECCIONES CANALIZADAS
FIGURA 501.09g INTERSECCIONES CON IMPORTANTES
GIROS A LA IZQUIERDA EN UN CUADRANTE
FIGURA 501.10g INTERSECCIÓN EN
CRUZ CON CARRILES DE ESPERA EN SEPARADOR CENTRAL DE LAS DOS VIAS
FIGURA
501.11g INTERSECCIONES CON MODIFICACIÓN DEL TRAZADO
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Canalización de Intersecciones
Los principios generales de diseño, el uso
de pavimento auxiliar, así como la disposición de
islas y el análisis hecho para empalmes, es válido
para Intersecciones.
En las Intersecciones con volúmenes de tránsito
de alguna importancia, se prevén carriles independientes
para los giros a la derecha (Figura
501.08g-a). Estos carriles auxiliares permiten circunscribirse
mejor a los vehículos largos en las curvas de radios mínimos
o pequeños. Cuando el ángulo de giro en la Intersección
es muy superior a 90º, la canalización permite reducir
considerablemente la zona pavimentada.
Cuando el espacio lo permite y los movimientos de
giro son importantes se puede diseñar carriles de giro en
los cuatro cuadrantes. Sólo si los volúmenes son bajos
y los movimientos de giro no son muy importantes, se recomienda
este diseño con secciones de dos carriles. Si los volúmenes
lo requieren debe recurrirse a ensanchar la zona de cruzamiento.
Incluso se debe introducir, en caminos de calzada simple, un separador
central en la zona de la Intersección para separar los flujos
de tránsito de paso, como indica la Figura
501.08g-d). En este diseño, el vértice del
separador queda ubicado en el punto donde comienza el ensanche de
dos a cuatro carriles. El diseño del camino intersectado
es independiente de este separador y puede tomar diferentes formas.
En el que se presenta en la figura se ha dado mayor importancia
al giro a la derecha desde c.
En la Figura 501.09g
se pueden ver diseños en que se individualizan en forma cada
vez más notoria las corrientes del flujo principal. En la
Figura A el giro a la izquierda
desde a a d se hace desde un carril conseguido en el separador.
En la Figura B se ha materializado
el refugio con una isla separadora en la zona del separador que
se ha angostado en el acceso al cruce.
En la Figura C
se presenta una solución para una Intersección con
fuerte tráfico de paso en ambas carreteras y alto volumen
de giros a la izquierda en un cuadrante. Se crea dos nuevas intersecciones,
las cuales deben distar de la inicial un mínimo de 100 metros.
En la figura 501.10g se muestra una intersección
en cruz con canalización completa con ensanche para los giros
a la derecha e izquierda, usado cuando la intensidad de los giros
lo exige.
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Intersecciones en Estrella
Las Intersecciones en estrella se deben evitar siempre
que sea posible. Cuando no se pueda, se debe recurrir a cambios
de alineación en los accesos al cruce para sacar los movimientos
conflictivos de la intersección principal. Se crean así
Intersecciones subordinadas, las que tienen menos movimientos permitidos.
Se debe cuidar principalmente que las distancias
entre el cruce principal y las Intersecciones subsidiarias sean
suficientemente amplias como para no constituir problemas de visibilidad.
Estos casos debe diseñarse para ser operados a velocidades
bajas, no superiores a 50 (Km/Hr).
Las Figuras 501.11g-a)
y b), muestran en forma esquemática la disposición
de islas y canales que facilitan la regulación del cruce.
En esta misma lámina se muestra una Intersección
de dos caminos importantes en que el esviaje del cruce hace necesaria
una rectificación del trazado del camino secundario respecto
del otro. Se han provisto vías de giro especiales para atender
el volumen también importante de giros.
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501.06 CURVAS DE TRANSICIÓN
501.06.01 Generalidades
En el caso de un ramal de Intersección empalmado
con un carril de Velocidad Directriz. muy superior, el aumento brusco
de la fuerza centrífuga, al pasar de la alineación amplia
a la curva del ramal, aconseja intercalar curvas de transición
que pueden ser clotoides o curvas circulares de mayor radio según
el caso.
501.06.02 Uso de Clotoides.
Pueden usarse intercaladas entre la alineación
recta y la curva o como tramo intermedio entre la curva de radio mínimo
correspondiente a la velocidad de diseño y una curva circular de
radio mucho mayor que el mínimo, tangente a la alineación
recta.
501.06.03 Curvas Compuestas.
Al usar curvas circulares compuestas, enlazadas directamente
entre sí, debe cuidarse que la relación del radio de curvatura
menor al mayor no sea superior a 2.0. En caso contrario resulta un punto
de discontinuidad demasiado evidente y la curva de radio mayor no cumple
en buena forma el papel de curva de transición. Siempre que sea
posible esta relación entre los radios se mantendrá del
orden de 1.75 (Estas relaciones no son válidas para trazados mínimos
en los que el diseño está determinado por exigencias de
espacios mínimos para efectuar la curva, a velocidades inferiores
a 15 Km/hora).
El desarrollo de la curva circular de transición
deberá tener ciertos mínimos pues de lo contrario no cumple
con la función que se persigue.
501.07 RAMALES DE GIRO
501.07.01 Generalidades
Los criterios de diseño dependen fundamentalmente
de dos factores: Importancia de la intersección y disponibilidad
de espacio para diseñar una solución óptima.
En los casos en que la intersección sea de poca importancia, escaso
tránsito, o que el espacio disponible esté limitado y el
costo de expropiación sea prohibitivo, el diseño responderá
a los mínimos admisibles de acuerdo al radio mínimo de giro
del vehículo tipo seleccionado, circulando a velocidades de 15
Km/hr o menores.
Cuando la importancia de la intersección así
lo exija y el problema expropiación no constituya una limitante,
el diseño estará controlado por la velocidad de operación
que se desee obtener en los diversos elementos del cruce y, por tanto,
serán en general aplicables las normas utilizadas en caminos en
campo abierto.
501.08 CARRILES DE CAMBIO DE VELOCIDAD
501.08.01 Generalidades
Cuando un conductor va a hacer un giro de una Intersección,
debe modificar su velocidad. Si se propone pasar de una carretera a un
ramal de giro, deberá disminuirla para adecuarla a las inferiores
condiciones geométricas de este último, y si pretende acceder
a una de las carreteras, proveniente de un ramal de giro, deberá
aumentarla para hacerla compatible con las condiciones de flujo de aquélla.
Para que estas operaciones, inherentes a toda Intersección,
se desarrollen con un mínimo de perturbaciones, se pueden diseñar
carriles de cambio de velocidad. Estos son carriles auxiliares, sensiblemente
paralelos a las carreteras desde las cuales se pretende salir, o a las
cuales se pretende entrar, y que permiten acomodar la velocidad según
las conveniencias expuestas.
Según sus funciones, éstos reciben el nombre
de Carriles de Aceleración o Carriles de Deceleración.
A pesar de estas características en común,
es necesario abordar el tratamiento de unas y otras con enfoques teóricos
distintos, puesto que la conducta del usuario, que es más o menos
previsible para el caso de un carril de deceleración, lo es menos
para uno de aceleración, al requerir esta última una maniobra
más compleja y peligrosa, y al estar dicha maniobra condicionada
por las eventualidades del tránsito en la carretera.
En el caso de los carriles de aceleración, existen
criterios diferentes en los EE.UU. y en algunos países europeos.
AASHTO calcula sus longitudes partiendo del supuesto que el vehículo
debe acelerar desde la velocidad de circulación del ramal hasta
las proximidades de la velocidad de circulación de la carretera.
En Alemania y Suiza, en cambio, se pone énfasis en las características
circunstanciales de la maniobra; esto es, se contempla que el conductor
puede acelerar, si las condiciones del flujo se lo permiten, o disminuirla
si percibe dificultades para ingresar a la carretera.
Este último criterio hace que para velocidades
bajas de diseño los carriles de aceleración sean mayores
que los calculados por AASHTO, al considerarse necesario agregar una zona
de maniobra a la longitud prevista para aumentar la velocidad. Pero, por
otra parte, limita la longitud a valores máximos bastantes inferiores
que los prescritos por AASHTO, para velocidades altas. Considera que puede
ser peligroso dar la posibilidad de acelerar hasta ellas, si el ingreso
depende más bien de las posibilidades de espacio en la carretera,
y que si hay tal espacio, no es indispensable que el vehículo ingrese
a la carretera a velocidades elevadas.
Por lo anteriormente expuesto, en este Manual se decidió
adoptar, para carreteras con Velocidad de Diseño ³ 80 Kph
el criterio europeo antes mencionado, el cual, al considerar velocidades
de incorporación al flujo menores que las prescritas por AASHTO,
permite una maniobra más controlada y segura por parte de los usuarios,
a la vez que redunda en un proyecto más económico.
Para velocidades de diseño >
70 Kph rara vez la categoría del camino requerirá de carriles
de aceleración y en todo caso se trata de velocidades suficientemente
bajas como para adoptar los valores que resultan del criterio AASHTO,
manteniendo un grado de seguridad adecuado si se considera que los conductores
que se incorporan al flujo manejan en un estado de atención que
reduce los tiempos de percepción y reacción a valores inferiores
a los considerados para el caso de carretera propiamente tal. Por lo anterior,
si la densidad de flujo no permite la incorporación, el conductor
siempre podrá optar por la detención.
En carreteras bidireccionales de dos carriles la experiencia
internacional indica que los carriles de aceleración no son aconsejables
pues inducen situaciones peligrosas que contrarrestan las ventajas que
se pretende obtener. Por tanto, en este caso los ramales de la Intersección
que acceden a la carretera deberán proyectarse bajo las condiciones
prescritas en Visibilidad de Parada en Intersecciones y sin carriles de
aceleración, quedando éstas reservadas a las carreteras
de tipo unidireccional.
Los carriles de deceleración, en cambio, podrán
proyectarse en carreteras bidireccionales, cuando la cantidad de vehículos
que giran sea igual o superior a 25 Veh/hora y sus velocidades de diseño
sea de 60Km/h o más. Sus dimensiones se obtendrán de considerar
una conducta tipo de los usuarios frente a ellas y de aplicar una expresión
físico - matemática que de cuenta del fenómeno de
la deceleración de un vehículo operado según dicha
conducta.
Desde el punto de vista de sus formas, los carriles de
cambio de velocidad podrían agruparse en dos tipos: "en paralelo",
cuando dicho carril discurre junto a la calzada de la carretera, como
si fuese un carril más de ella, hasta el momento de su separación
o confluencia con la misma; y "directa" cuando el carril incide
o se desprende desde el borde de la carretera de manera tal que dicho
borde forma un ángulo con el borde izquierdo (en el sentido del
avance de los vehículos) del ramal.
En éste último caso se forma una cuña
de pavimento en la zona del empalme cuya longitud puede ser bastante menor
que la requerida para los efectos del cambio de velocidad, por lo que
el resto del carril debe desarrollarse en un tramo que es totalmente independiente
de la carretera, antes de iniciarse la curvatura limitante del ramal.
Estas alternativas presentan ventajas y desventajas según
sea el tipo de maniobra que sirvan. En el presente Manual se recomiendan
criterios unificadores para resolver el paralelismo o no de los carriles
de cambio de velocidad.
En efecto, los carriles de tipo paralelo deberán
ser preferidas para el caso de la aceleración, en el cual se desea
una óptima retrovisión y la posibilidad de maniobrar (en
curva - contracurva) para ingresar a la carretera en cualquier momento
en que se produzcan las condiciones adecuadas. Los carriles de tipo directo,
en cambio, deberán preferirse en el caso de deceleración,
en el cual la maniobra de curva - contracurva no es tan natural porque
interesa clarificar la situación de salida mediante un diseño
que "avisa" visualmente al conductor la función del carril
que se le ofrece, que es la de cambiar definitivamente su rumbo. Esto
último no será válido en el caso de los carriles
de deceleración centrales, o sea, aquellas dispuestas entre los
carriles de una carretera, destinadas a detener y almacenar a los vehículos,
que giran a la izquierda.
Tales carriles, por su posición, deberán ser paralelos.
No obstante estas recomendaciones, algunas circunstancias
especiales podrían requerir otros diseños. En casos justificados,
esto podría ser autorizado por el MTC siempre que estos diseños
se ajusten a criterios internacionales sancionados por la práctica.
En la Figura 501.12g
se muestran los tipos básicos de vías de deceleración
y aceleración, y la Figura 501.13g
muestra diseños para la salida desde una carretera, que puede incluir
un carril de cambio de velocidad, la cual debe tener la nariz divergente
desplazada del borde del pavimento de la vía principal, para evitar
que sea golpeada por el tránsito que se aproxima.
Procediendo la nariz va una zona pavimentada en forma
de huso, pintada o con resaltos, que permite a los conductores que inadvertidamente
entren en esta zona, corregir su rumbo y tomar la trayectoria correcta,
se le llama "carril de recuperación".
501.08.02 Carril de Aceleración.
Lt se mide desde el punto de tangencia del borde exterior
del ramal con el borde del carril exterior de la calzada principal (punto
A en la Figura 501.05), en el caso
de no existir curva de transición - circular o clotoidal - entre
el radio limitante del ramal y el punto A. Si existe curva de transición,
Lt se medirá desde el comienzo de la curva de transición,
pero con una limitación práctica que surge de los requerimientos
de visibilidad: el punto desde el cual se inicia el carril de aceleración
no puede quedar más atrás del punto P (Véase Figura
501.05),que aquél en que la distancia entre los bordes
adyacentes de las calzadas del ramal y de la carretera (PP´) es
de 3 metros.
En la Figura 501.05
se muestra un carril de aceleración para el primero de los casos
citados (sin curva de transición) en trazo lleno, y con línea
de puntos se muestra la posición del carril para el segundo (AP
en curva de transición). Los puntos B y C, fin de la zona de aceleración
y de la zona de cuña respectivamente, se desplazan en este último
caso hasta B´ y C., cumpliéndose que B´B = C´C
- PA.
501.08.03 Carriles de Deceleración
|
(a) |
Caso I (existe curva de transición de longitud
mayor o igual que LD)
En este caso, el ángulo q
es el que subtienden las tangentes de los bordes de calzada del
ramal y de la carretera en su punto común B. Cuando el trazado
de los ramales no corresponda al caso de los mínimos absolutos,
se debe cuidar que q no exceda los valores
de la Tabla 501.01g.
TABLA
501.01g
ÁNGULO q DE INCIDENCIA DE CARRIL
DE DECELERACIÓN SEGÚN VC
|
VC (Km/h)
|
< 60
|
60
|
70
|
80
|
90
|
100
|
110
|
120
|
|
q
(º)
|
11,0
|
9,0
|
7,5
|
5,5
|
5,0
|
4,5
|
4,0
|
3,5
|
LC es el largo de la cuña o zona de transición
(AB @ AB´ en la figura), que depende
de la Velocidad de Diseño de la Carretera y cuyos valores
son los que aparecen en la Tabla 501.02g.
TABLA
501.02g
LC según VC
|
VC (Km/h)
|
50
|
60
|
70
|
80
|
90
|
100
|
110
|
120
|
|
Lc (m)
|
50
|
55
|
60
|
70
|
80
|
85
|
90
|
100
|
Para fines del cálculo de la longitud de
deceleración LD, se supone que al final de la
zona de cuña (BB´), el vehículo que usa este
dispositivo de cambio de velocidad ha disminuido la suya hasta una
fracción de Vc (Fv), que aparece en
función de la misma Vc, en la Tabla
501.03g.
TABLA
501.03g
Fv según VC
|
VC (Km/h)
|
50
|
60
|
70
|
80
|
90
|
100
|
110
|
120
|
|
Fv
|
0,70
|
0,68
|
0,66
|
0,64
|
0,63
|
0,62
|
0,61
|
0,60
|
|
|
|
|
FIGURA 501.12g VIAS DE CAMBIO DE VELOCIDAD

FIGURA 501.13g DISEÑOS PARA TERMINALES
DE SALIDA
| |
|
LD se calcula a partir de la expresión:

Fv es la fracción de la Tabla
501.03g, VC y Vr son las velocidades
de diseño (Km/h) de carretera y ramal, respectivamente; d
es el valor de la deceleración media, que en este caso se
hace igual a 2 m/seg² e i es la inclinación del carril
en % (positiva de subida y negativa de bajada).
|
|
(b) |
Caso II (La curva de transición es menor
que LD o no existe).
Este caso obliga a un carril de deceleración
en paralelo y se produce frecuentemente por las limitaciones de
espacio que condicionan a estos diseños.
Si se proyecta un carril de deceleración
de este tipo, q @
0, o sea, el ramal debe empalmar tangencialmente con el borde de
la calzada de paso (punto C en Figura
501.09)
|
501.08.04 Carriles Centrales de Deceleración.
Se pueden diseñar carriles de deceleración
para vehículos que giran a la izquierda desde las carreteras principales.
Estos carriles se sitúan, por lo general, en el centro de la carretera,
si los volúmenes lo requieren, se deben recurrir el ensanchamiento
de la zona de cruzamiento e incluso introducir un separador central en
caminos de calzada simple, en la zona de la introducción. Si el
separador central tiene 4 ó más metros de ancho será
posible diseñar vías de deceleración aprovechando
este espacio sin necesidad de ensanches especiales en la carretera.
501.09 CRUCE POR EL SEPARADOR CENTRAL
501.09.01 Generalidades
En carreteras divididas por un separador central, las
intersecciones obligan a interrumpir la continuidad de ésta para
dar paso al tránsito que cruza o que gira a la izquierda, si tales
maniobras son posibles. Según sea la importancia de la intersección
y del camino de paso, deberán adoptarse distintos diseños
que garanticen la fluidez y seguridad de las maniobras.
501.09.02 Abertura Mínima
Al diseñar una abertura en el separador central,
se debe considerar el refugiar completamente al vehículo que girará
y el radio de giro suficiente para completar la maniobra con comodidad.
El ancho requerido dependerá del vehículo tipo elegido,
lo que podría necesitar el ensanche del separador.
501.09.03 Trazados Mínimos para Giros a la izquierda.
En las Figuras 501.14g,
501.15g y 501.16g,
se muestran algunos cruces de separador central para giros a la izquierda.
501.09.04 Giros en U en Torno al Separador Central
Los giros en U cuando son inevitables, deben diseñarse
y señalizarse adecuadamente, según el ancho del separador,
el tipo de vehículo de diseño y la categoría de la
vía donde se diseñara tal elemento.
501.09.05 Ancho del Separador y Tipo de Maniobra Asociada
al Giro en U.
La posibilidad de efectuar las maniobras descritas, con
un trazado mínimo de los previstos en la Figura
501.11, puede resumirse como sigue:
TABLA 501.04g
ANCHO DE SEPARADOR SEGÚN TIPO DE MANIOBRA
|
Ancho delseparador
|
Tipo de maniobra posible en
unacarretera dividida, de cuatro carriles:
|
Permite refugiomientras se esperaen
el separador para:
|
|
18
12
9
6
|
Permite a todos los vehículos girar
en U,prácticamente de carril interior a carrilinterior
opuesta.
Permite a los automóviles VL, girar en U decarril
interior a carril interior, y a algunoscamiones
de carril exterior a carril exterior;los grandes
camiones ocupan parcialmentela berma.
Permite a los automóviles girar de carrilinterior
a carril exterior, y a los camiones conutilización
de ambas bermas.
Permite a los automóviles girar de carrilexterior
a carril exterior o de carril interior ala
berma. Es imposible el giro de camiones.
|
Todos los vehículos
VL
y VP
VL
y VP
VL
|
501.09.06 Aplicación de los Trazados para Separadores
Abiertos a las Islas Divisorias en Intersecciones.
Todas las recomendaciones expuestas en los párrafos
anteriores para el trazado de separadores, son de aplicación en
el caso de islas de separación de sentidos en carreteras importantes,
ya que en definitiva estas últimas pueden considerarse como un
separador que se introduce con carácter discontinuo en tales carreteras.
FIGURA 501.14g TRAZO MINIMO CON CANALIZACIÓN
PARA GIROS A LA IZQUIERDA CON ENSANCHE DEL CAMINO Y PINTURA.

FIGURA 501.15g ABERTURAS DE SEPARADOR
FIGURA 501.16g ABERTURA DE SEPARADOR
501.10 ISLAS
501.10.01 Generalidades
Las islas pueden agruparse en tres clases principales,
según su función:
|
(a) |
Islas divisorias que sirven para separar
sentidos de circulación iguales u opuestas.
|
|
(b) |
Islas de canalización o encauzamiento, diseñadas
para controlar y dirigir los movimientos de tránsito, especialmente
los de giro.
|
|
(c) |
Islas refugio que sirvan para proporcionar
una zona de refugio a los peatones.
|
|
La mayoría de las islas que se
emplean en Intersecciones combinan dos o todas estas funciones. |
| |
Islas Divisorias. Este tipo de isla se emplea con
frecuencia en carreteras sin división central, para avisar
a los conductores de la presencia ante ellos de un cruce, a la vez
que regulan el tránsito a través de la Intersección.
Son particularmente ventajosa para facilitar los
giros a la izquierda en Intersecciones en ángulo oblicuo
y en puntos donde existan ramales separados para giros a la derecha,
dividen sentidos opuestos de circulación, separan corrientes
de tránsito de igual sentido, separa un carril central especial
para giros a la izquierda y separa de los carriles normales de tránsito
de la vía, un pavimento adyacente para uso de servicios locales.
En carreteras secundarias, aunque sean de tránsito
moderado, es conveniente disponer una isla divisoria. Esta isla
evita que los vehículos que cruzan o se incorporan a la carretera
principal, utilicen el carril contiguo al suyo o efectúen
maniobras falsas en sentido de circulación prohibida, sobre
todo en aquellos lugares donde los conductores no están acostumbrados
a la presencia de Intersecciones canalizadas. Donde haya garantía
de un buen funcionamiento, dicha isla puede sustituirse por una
línea central continua pintada sobre el pavimento.
Cuando en las proximidades de una Intersección
se introduce una isla divisoria en la carretera principal, a manera
de separador central, la transición desde la sección
normal de la carretera debe hacerse suavemente, sin que obligue
a movimientos bruscos de los vehículos.
También debe cuidarse la señalización y visibilidad
de la isla, sobre todo en la noche, ya que pueden producir graves
accidentes. Para carreteras con índice medio diario superior
a 2 000 vehículos, deben dejarse dos carriles de ancho normal,
como mínimo, para cada sentido de circulación. Con
intensidades menores, los anchos de pavimentación deben ser
los del caso II de la Tabla 501.06
(1 carril de un solo sentido con previsión para adelantar
a un vehículo momentáneamente parado)
Si la isla se introduce en una alineación
curva, pueden combinarse distintos radios en los bordes del pavimento
para conseguir la transición a la sección deseada.
Si es una alineación recta, la transición puede efectuarse
intercalando en el trazado una curva y contracurva seguidas, sin
tramo recto intermedio. Para intensidades medias diarias importantes
y velocidad de diseño superior a 80 Kph los radio de estas
curvas, deben ser mayores a 1 700 metros, y para velocidades más
bajas pueden reducirse hasta 850 metros, en casos extremos hasta
600 metros. La fórmula que da la longitud del tramo de transición,
L, es:
L = Y (4R - Y)
donde:
R = radio de
la curva y contracurva en metros.
Y = ordenada máxima
al final de la transición.
|
| |
Islas de Canalización o Encauzamiento. Estas
islas determinan el recorrido correcto que debe seguir un conductor
para efectuar un movimiento específico dentro de la Intersección.
Pueden ser de diversas formas y tamaños, según las
características y dimensiones de la Intersección:
triangulares, para separar giros a la derecha y centrales, alrededor
de las cuales los vehículos efectúan sus giros.
Estas islas deben ubicarse de manera que el recorrido
correcto sea obvio, fácil de seguir y de continuidad indudable.
Deben permitir que las corrientes de tránsito en una misma
dirección general converjan en ángulos pequeños
y los movimientos de cruce se efectúen en un ángulo
cercano al recto.
Las líneas de contorno de estas islas deben
ser curvas o rectas aproximadamente paralelas a la trayectoria de
los vehículos. Las islas que separan el tránsito que
gira del tránsito directo, deben tener la parte curva con
un radio igual o superior al mínimo que requiere la velocidad
de giro deseada. Debe indicarse la presencia de la isla con la debida
marcación en el pavimento, obligando al tránsito que
gira a tomar la trayectoria correcta y así evitar maniobras
bruscas.
Las Intersecciones con múltiples ramales
de giro pueden necesitar tres o más islas para canalizar
diversos movimientos. Existe una limitación práctica
en cuanto al uso de demasiadas islas; un grupo de ellas delineando
varios carriles de un solo sentido de circulación puede causar
confusión en las trayectorias a seguir.
En Intersecciones con áreas restringidas,
para proveer múltiples ramales canalizados, puede ser aconsejable
probar temporalmente diferentes trazados utilizando sacos de arena,
para luego elegir aquel que permite una mejor continuidad de flujo
de tránsito y proceder a construir las islas definitivas.
El empleo de islas de canalización o encauzamiento
es ventajoso donde los movimientos de giro o de cruce son relativamente
importantes, reservándose los trazados sin canalización
solamente para intersecciones de carreteras locales de pequeña
intensidad de tránsito.
|
| |
Islas Refugio. Estas islas pueden emplearse para
evitar cruces demasiado largos, intercalándolas en carreteras
de cuatro o más carriles y para facilitar los cruces de ramales
en Intersecciones.
|
501.10.02 Tamaño y Trazado de Islas
Las islas deben delinearse o delimitarse por varios procedimientos,
según su tamaño, ubicación y función en un
sentido físico, pueden clasificarse en tres grupos
|
|
Islas elevadas sobre el pavimento limitado
con sardineles.
|
|
|
Islas delineadas por marcas, o barras
de resalto sobre el pavimento.
|
|
|
Zonas no pavimentadas que forman los bordes del
pavimento de los distintos ramales, estas islas conviene delinearlas
con postes guías o con un tratamiento en su interior.
El interior de las islas debe rellenarse con tierra vegetal y si
es espaciosa puede plantarse con la condición que no se obstruya
la visibilidad.
Cuando las islas son de grandes dimensiones se puede
disponer su interior formando una depresión, con el objeto
de favorecer el drenaje del pavimento si es que este presentara
dificultades. En islas pequeñas o en zonas poco favorables
para el desarrollo de plantas, puede usarse cualquier tipo de tratamiento
superficial.
|
501.11 ELEVACIÓN EN INTERSECCIONES
Ya sea que las carreteras que se interceptan se proyecten
conjuntamente con su Intersección, o que esta última tenga
que adaptarse a una o más vías inalterables, siempre se
presentará el problema de cómo resolver la elevación
de las distintas superficies que ella genera; es preciso empalmarlas adecuadamente,
respetando lo más posible las normas para peraltes y proveyendo
las condiciones mínimas para drenarlas.
El problema tiende a ser menor en la medida que sea posible
retocar las vías confluyentes, para adecuarlas en su conjunto según
algún criterio simplificador.
Cuando la superficie de la Intersección es pequeña
y sus varios elementos están próximos entre sí, las
elevaciones de dichos elementos se condicionan las unas a las otras, a
la vez que dependen rígidamente de las características en
perfil de las vías que se cruzan. Esto sucede en las Intersecciones
mínimas, canalizadas o no, y también en aquellas zonas de
las Intersecciones amplias en las que se utilicen radios pequeños
para algunos movimientos.
En estos casos no es posible asociar, a los ejes en planta
de cada ramal, un perfil longitudinal que sea coherente con las normas
y recomendaciones aplicables a ejes que tienen un desarrollo libre considerable,
ya que los perfiles resultantes generarían una superficie muy irregular,
de difícil definición y propiciadora de problemas de construcción
y drenaje.
La situación se resuelve inscribiendo la planta
de la Intersección en un plano único, que se define según
las recomendaciones de la Figura 501.13.
501.12 INTERSECCIONES ROTATORIAS O ROTONDAS
501.12.01 Generalidades
En la Intersección a nivel rotatoria o rotonda,
se transforman las maniobras de cruce en entrecruzamientos, haciendo que
los vehículos den vueltas parciales alrededor de una isla central.
Es una solución a base de bajas velocidades relativas y circulación
continua de las corrientes vehiculares.
En ciertos lugares las rotondas pueden ser más
convenientes que las Intersecciones a nivel. En general su funcionamiento
es mejor cuando el volumen de tránsito en todas las ramas de la
Intersección es aproximadamente igual y su total no excede de los
3000 v/h.
Sin embargo, su eficiencia depende de la cantidad de maniobras
de entrecruzamiento que se realicen, y por lo tanto se adaptan mejor a
Intersecciones donde los vehículos que giran son más que
los que siguen directo. En la figura 501.17g presentan los nombres de
los elementos de una rotonda típica.
501.12.02 Ventajas y Desventajas
Ventajas
|
|
Cuando están bien proyectadas y se aplican
a los casos donde estén indicadas, hacen que el tránsito
circule en forma ordenada y continua, con pocas demoras y gran seguridad.
|
|
|
Como se sustituyen los cruces por entrecruzamiento,
los conflictos no son tan agudos y los accidentes que puedan ocurrir
no resultan tan severos.
|
|
|
Los giros a la izquierda se facilitan
mediante maniobras de convergencia y divergencia aunque las distancias
a recorrer sean mayores.
|
|
|
Se adaptan bien a Intersecciones con
cinco o más ramas.
|
|
|
Tienen un menor costo que las Intersecciones
con paso a desnivel que realicen funciones equivalentes. |
Sus desventajas son:
|
|
No tienen mayor capacidad que las Intersecciones
a nivel bien proyectadas y reguladas. |
|
|
Necesitan más espacio y son generalmente
más costosas que las Intersecciones a nivel con función
equivalente. |
|
|
No son apropiadas cuando el volumen de
peatones es apreciable, pues el tránsito en ellas debe circular
sin interrupciones, lo que no es posible si hay peatones cruzando
las calzadas. |
|
|
Se requieren islas centrales demasiado
grandes o velocidades de operación sumamente bajas cuando el
volumen de tránsito pasa de los 1 500 v/h. |
|
|
Aumentan las distancias recorridas por
los vehículos, aunque pueden disminuir sus tiempos de recorrido. |
|
|
No se puede ampliar con facilidad y por
lo tanto no se adaptan a planes de construcción por etapas. |
ELEMENTOS
DE UNA ROTONDA TÍPICA FIGURA1.06
501.12.03 Capacidad de una Intersección Rotatoria.
Las rotondas se componen de tramos de entrecruzamiento
y por lo tanto el análisis de capacidad debe hacerse haciendo uso
de los conceptos dados a conocer en la Sección
502 de la norma. La capacidad de los tramos de entrecruzamiento
de una rotonda se estudia para condiciones de movimiento continuo de vehículos.
Si por el contrario, éstas estuvieran controladas por semáforos,
su funcionamiento sería semejante al de Intersecciones canalizadas
de cuatro o más ramales bajo el mismo control.
A igual capacidad de ambos tipos de intersecciones con
semáforos, el diseño de una rotonda es poco práctica
por ocupar más espacio.
501.12.04 Elementos de Diseño en Rotondas.
|
|
Velocidad de Diseño de las Rotondas
En una rotonda los vehículos deben operar
a velocidad uniforme para efectuar los entrecruzamientos desde los
distintos accesos, sin conflictos serios. La velocidad de diseño
de una rotonda debe seleccionarse previamente y empalmar todos los
elementos del trazado uniformemente a dicha velocidad; ésta
no debe diferir mucho de lo normal de los accesos a la Intersección,
ya que de lo contrario se obliga a una reducción importante
de la misma, el peligro se incrementa y la utilidad de la rotonda
como intersección desaparece.
Por otra parte, trazados para movimiento de giro
de altas velocidades no son recomendables porque requieren de tramos
de entrecruzamiento muy grandes, resultando distancias de recorrido
excesivas para los vehículos. Las experiencias obtenidas
en zonas urbanas indican que las rotondas con velocidades de 25
a 40 Kph, son eficaces; en zonas rurales, tales velocidades no resultan
satisfactorias para carreteras con velocidades de diseño
de 60 a 120 Kph, sino que es preciso que la velocidad de diseño
de la rotonda, sea igual o no mucho menor que la velocidad media
de operación de los accesos.
En la Tabla 501.05g
se detallan los valores convenientes, mínimos deseables,
de la velocidad de diseño de las rotondas.
Tabla
501.05g
VELOCIDAD DE DISEÑO PARA TRAZADO DE ROTONDAS
|
Velocidad de Diseño
de los Accesos
(Kph)
|
Velocidad Media
de Operación de
los Accesos (Kph)
|
Velocidad de Diseño
de la
Rotonda (Kph)
|
|
Mínima
|
Deseable
|
|
50
|
43
|
30
|
45
|
|
65
|
45
|
45
|
55
|
|
80 ó más
|
65 a 80
|
50
|
65
|
Para velocidades de diseño
mayores de 80 Kph, en los accesos, la recomendada para la rotonda
es relativamente baja, ya que es necesario conservar su trazado
dentro de ciertos límites prácticos.
Por ejemplo, para una velocidad de diseño
de 56 Kph, es necesario un radio mínimo de 150 m, lo que
significa que el radio exterior de la rotonda sería de unos
170 m, o mayor aún si su trazado fuera un óvalo. Estos
tamaños son casi siempre impracticables y prohibitivos, además
de no ser cómodos para los conductores debido al gran recorrido
que se ven obligados a realizar. En casos semejantes es preferible
reducir la diferencia de velocidades entre los accesos y la rotonda,
situando con la debida anticipación a la entrada de la misma,
señales, islas y otros medios de control.
|
|
|
Trazado de la Isla Central
El trazado de la isla central de una rotonda está
subordinado a la velocidad de diseño de la misma, el número
y situación de los accesos y a las distancias necesarias
para los tramos de entrecruzamiento. Hay posibilidad de muchas posiciones
para cada ramal de entrada y salida. Cada combinación de
ellas sugiere una forma diferente de la isla central.
La isla central puede ser totalmente circular, forma
que da el área y el perímetro mínimo, y con
la cual todos los segmentos de la rotonda pueden trazarse para la
misma velocidad de diseño. Sin embargo, esta forma, o la
de un polígono regular, sólo es apropiada cuando los
accesos son equivalentes en el perímetro y presentan intensidades
de tránsito análogas.
En la mayor parte de los casos no se dan estas circunstancias
y entonces la forma de la isla debe acomodarse a las necesidades
de la planta y de los distintos tramos de entrecruzamiento de la
rotonda, lo que frecuentemente exige diseños alargados o
islas en forma de óvalo.
|
|
|
Trazado de los Accesos.
El buen funcionamiento de una rotonda depende en
gran parte de un trazado adecuado de los accesos, el tránsito
afluente puede salir con eficacia y seguridad cuando su velocidad
media de operación es aproximadamente igual a la de diseño
de la rotonda. Para ello puede ser necesario ir reduciendo gradualmente
la velocidad de los accesos, rectificando su trazado en las proximidades
de la Intersección, pero sin introducir modificaciones demasiado
bruscas que pueden reducir las distancias de visibilidad imprescindibles.
Las salidas deben diseñarse para que proporcionen
la misma velocidad de diseño de la rotonda y preferiblemente
algo mayor, con lo que se permite un despeje rápido de la
misma y se facilita la tendencia natural de los conductores a aumentar
su velocidad al salir de una Intersección. Un trazado de
estas salidas para velocidades altas no presenta inconveniente,
salvo que a veces requiere espacios demasiado grandes y necesita
curvas amplias que pueden reducir la longitud de los tramos de entrecruzamiento
correspondientes.
|
|
|
Islas de Canalización.
El trazado de las islas que dividen los accesos
en las proximidades de una rotonda para ajustarlos a la forma de
ésta, afecta directamente la operación de los vehículos.
Fundamentalmente su trazado se basa en los detalles expuestos en
la Sección 501 de este manual,
y necesitan además una especial atención para asegurar
una canalización con ángulos adecuados al entrecruzamiento.
|
|
|
Peraltes
La relación entre radios, velocidades y peraltes
en rotondas es la misma que la indicada en las normas.
La mayor dificultad que se presenta en las rotondas
es la de lograr el peralte deseable, ya que su curvatura es opuesta
a la de los accesos de entrada y salida; existe además una
limitación práctica en cuanto a la diferencia de los
peraltes en las aristas de coronación del carril que llevan
distintos movimientos de giro y de entrecruzamiento, particularmente
cuando hay tránsito de grandes camiones.
Se tiene que para una velocidad de diseño
de los ramales de giro de 60 Kph la máxima diferencia algebraica
entre los peraltes es de 4 a 5%. Para rotondas es admisible, en
la práctica una mayor diferencia por ser velocidad más
baja y uniforme, pudiendo usarse los valores que se indican en la
Tabla 501.06g.
|
|
|
Distancia de Visibilidad y Rasante
La distancia de visibilidad en las proximidades
de una rotonda debe ser suficiente para que permita a los conductores
apercibirse con anticipación de la presencia de las islas
de encauzamiento y de la isla central. Para las primeras es preferible
que exceda a la distancia mínima de visibilidad de parada
correspondiente a la velocidad de diseño del acceso. Para
velocidades bajas o medias son convenientes valores de 1.80 m. y
algo mayores para velocidades superiores.
La inclinación de la rasante a través
de la rotonda debe ser lo más cercana posible a la horizontal,
con objeto de proporcionar a los conductores facilidad de maniobra,
sin encontrarse afectados por una reducción de velocidad
a causa de cambios bruscos de rasante. El valor máximo debe
limitarse a ± 3%.
TABLA 501.06g
DIFERENCIA MÁXIMA DEL PERALTE ENTRE LOS RAMALES
DE GIROS OPUESTOS
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Velocidad de Diseño de
la
Rotonda
(Kph)
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Máxima diferencia algebraica
del
porcentaje en la línea de
Coronación. %
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30
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7 a 8
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40 a 50
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6 a 7
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55 a 65
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5 a 6
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El inferior de los valores puede usarse cuando exista
tránsito de grandes camiones o, por otra parte, cuando el
empleo de pavimentos rígidos limite la línea de coronación
teórica. Los valores altos pueden usarse para vehículos
ligeros o cuando el empleo de pavimentos flexibles permita obtener
secciones transversales con las aristas de coronación redondeadas.
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501.12.05 Sardineles y Bermas
En cualquier rotonda las islas deben tener sardineles
con objeto de facilitar el drenaje, mejorar la visibilidad y servir parcialmente
de barrera. Una excepción puede hacerse con las islas centrales
cuando tienen forma de montículo.
Las islas de encauzamiento deben ser perfectamente visibles,
con sardineles montables. Salvo en el caso de que cumplan además
la misión de servir de refugio a peatones, en tal caso, se limitarán
con sardineles elevados.
Alrededor del perímetro exterior de una rotonda
pueden adoptarse distintos criterios: No son necesarios cuando existan
bermas estabilizadas, cuya superficie presenta un marcado contraste con
la del pavimento de la rotonda. Si las bermas son pavimentadas o son de
tierra natural es conveniente el uso de sardineles montables en la parte
exterior de las mismas. También resulta práctico el empleo
de la berma cuneta cuando la berma está pavimentada, para evitar
anchos excesivos que puedan inducir a los vehículos a salirse de
sus propios carriles.
En aquellas rotondas en zonas rurales o semi-urbanas,
sin control de acceso, el empleo de sardineles adecuados puede ser conveniente
con el objeto de mantener un control de acceso razonable respecto de la
zona de servicio adyacente.
501.12.06 Aspecto Estético del Trazado.
El desarrollo de un buen aspecto estético y a la
vez efectivo de una rotonda, debe formar parte del proyecto de trazado
de la misma, ya que ayuda al conductor a apreciar la existencia de la
Intersección y por consiguiente a ajustar su velocidad y trayectoria.
Por ejemplo, un contraste en color y configuración con islas cubiertas
de hierbas o con plantaciones de grupos de arbustos que destaquen a distancia,
avisa al conductor que se aproxima a la rotonda y que necesita reducir
la velocidad. La única precaución que hay que tener en cuenta
es que las plantaciones no reduzcan la visibilidad necesaria.
En zonas rurales es ventajoso disponer la isla central
como montículo, ya que resulta una manera clara de avisar a los
conductores la presencia de una Intersección rotatoria, y además,
si se sitúa una berma a la izquierda del pavimento, permite evitar
el empleo de sardineles en la isla, que a veces suponen un costo excesivo.
501.12.07 Señalización, Demarcación de Pavimento
e Iluminación.
Las rotondas requieren señales informativas y preventivas,
etc, reflectantes o preferiblemente iluminadas, ellas desempeñan
un papel preponderante en la seguridad del tránsito, en especial
cuando es necesaria una reducción de velocidad en los accesos.
El empleo de líneas pintadas sobre el pavimento
de la rotonda no es conveniente. La superficie pavimentada entre las islas
de encauzamiento y los accesos adyacentes, así como los trabajos
de entrecruzamiento funcionan mejor sin los carriles marcados. Estas son
muy útiles en los accesos, complementadas con flechas indicadoras,
pero deben terminar al final de la isla correspondiente.
Por último es deseable que las rotondas estén
provistas de iluminación, aunque a veces es muy difícil
de proveer por encontrarse distantes de una fuente de energía.
501.12.08 Control de Parada y Preferencia.
En rotondas con gran intensidad de tránsito, con
importante número de peatones, que no tengan el tamaño adecuado,
puede ser necesario, especialmente en zonas urbanas, recurrir a disposiciones
de control de tránsito con prioridad de paso, obligación
de parada o instalación de semáforos. En estos casos el
proyecto del trazado de una rotonda debe analizarse y comparase con el
otro tipo de Intersección canalizada, ya que éstas proporcionan
un recorrido menor y una capacidad posiblemente más elevada.
Es muy práctico en aquellas rotondas próximas
a la saturación, la disposición de prioridad de paso a favor
de los vehículos que salen de las mismas, es decir, a la circulación
que viene por la izquierda; de esta manera se aumenta la capacidad de
la rotonda y se reduce el riesgo de congestión.
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