| 404.01 GENERALIDADES
La consideración independiente de los trazados
en planta y perfil, cómoda desde el punto de vista del trabajo
del proyectista, puede dar lugar a problemas en la perspectiva dinámica
apreciada por el conductor que recorre la carretera. No hay que olvidar
que el punto de vista del conductor es, en realidad, el fundamental. Los
problemas anteriores no sólo están relacionados con la estética
de la obra en sí, exigencia siempre interesante para el profesional
consciente, sino también con la comodidad visual del conductor,
relacionada con su fatiga y por tanto con la seguridad.
Consecuentemente, se concede cada vez mayor importancia a la coordinación
entre trazado en planta y perfil longitudinal, con objeto de obtener un
trazado conjunto que proporcione al conductor un recorrido fácil
y agradable, exento de sorpresas y desorientaciones.
Entre los distintos aspectos de la visión del conductor.
Para lo que sigue, interesa destacar los tres siguientes:
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|
El campo de visión periférica
disminuye con el aumento de la velocidad, creando un efecto
"túnel", que en alineaciones rectas muy largas le
lleva a subestimar su velocidad, e incluso a fenómenos
de hipnosis. |
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El punto de fijación de la vista
se aleja al aumentar la velocidad, por lo que todas las informaciones
útiles para la conducción debe situarse en el eje de
visión del conductor y tanto más lejos cuanto
mayor sea la velocidad, evitando la presencia de incertidumbre intermedias. |
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Asociado a las consideraciones anteriores, puede
definirse un campo de visión descansada,
frontal al conductor, dentro del cual deben procurar concentrarse
un máximo de informaciones correctas. Si el punto de fijación
de la vista rebasa este campo, se produce a la larga una fatiga
visual. Este campo corresponde aproximadamente a un ángulo
de 18º en planta y 11º en elevación.
La conveniencia de tener antecedentes gráficos de la perspectiva
de una obra de esta naturaleza, sumada al avance computacional,
ha ido produciendo algunos programas que permiten visualizar el
trazado proyectado mediante imágenes estereométricas,
ya sea en planos o en pantalla.
En todo caso, existen métodos para ejecutar
perspectivas, que deben ser aplicadas cuando sea difícil
imaginar el efecto de cierto trazado en algún entorno específico.
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404.02 DISEÑO ESPACIAL DE LA VIA
404.02.01 Generalidades
La visión que el conductor tiene de la plataforma
de la carretera, así como de su enmarcamiento en el paisaje, le
produce una serie de impresiones. Si éstas son poco claras o desvían
su atención, la conducción se hace tensa, errática
o distraída, con lo que las posibilidades de accidentes aumentan.
Las condiciones ideales para el conductor son aquellas
en las que la visión de la carretera es dinámicamente estable
y su transcurso posterior predictible.
En el presente tópico se abordarán las relaciones
entre los elementos en planta y elevación del trazado que influyen
en la imagen que la plataforma presenta al usuario. También se
hará referencia a los efectos del entorno de la carretera sobre
dicho conductor.
404.02.02 Elementos del Alineamiento Espacial
Los elementos del alineamiento espacial son los del trazado
en planta y elevación, cuando ellos se superponen y unen a las
características transversales de la carretera se construye una
visión tridimensional de la misma.
En la Figura 404.01g
se muestran las combinaciones posibles de los elementos verticales y horizontales
del trazado, con su correspondiente apariencia en perspectiva.
La ejecución de tales esquemas para la totalidad
de un trazado no es siempre factible ni indispensable. En la mayoría
de los casos basta con respetar las normas consignadas para evitar efectos
contraproducentes para la seguridad y la estética de la vía.
404.02.03 Imagen en Perspectiva y Guía Optica
La principal imagen que tiene el conductor ante sí
es la plataforma. Esta imagen es, evidentemente, una perspectiva que tiene
como punto de vista el de los ojos de dicho conductor.
Vista "a vuelo de pájaro", como la que
se muestra en la Figura 404.02g-a),
aunque puedan ser ilustrativas de ciertos aspectos paisajístico,
no cumplen con el objetivo de advertir al proyectista de los defectos
ópticos del trazado que puedan afectar a los usuarios, que en este
caso se producen por el empleo de una curva en planta de pequeño
desarrollo entre dos alineamientos rectos largos. En la Figura
404.02g-b) si se aprecia el fenómeno, que queda resuelto
en c mediante la utilización de curvas de acuerdo a radios de curvatura
más amplios.
La plataforma, entonces, es la guía óptica
por excelencia para el conductor, cumpliendo tal función cada vez
mejor en la medida que sus elementos estén mejor definidos y demarcados.
En este sentido, la señalización horizontal es fundamental,
especialmente la que realza los bordes del camino.
En las Figuras 404.02g-d)
y e) se muestran dos plataformas en perspectiva. La primera, sin demarcación
horizontal, contrasta negativamente con la otra, cuyas bandas pintadas
ofrecen una guía óptica muy eficaz.
FIGURA 404.01g ELEMENTOS
DEL ALINEAMIENTO ESPACIAL

FIGURA 404.02g IMAGEN EN PERESPECTIVA Y
GUIA OPTICA

404.02.04 Elementos de la Planta
(a) Tangente.
Tangentes largas son monótonas y por lo tanto
cansadoras. Además, inducen aumentos de velocidad y facilitan
el encandilamiento. Por lo tanto, ellas deben evitarse y en cualquier
caso limitarse según lo normado. Sin embargo, las tangentes pueden
acomodarse eventualmente a topografías específicas y servir
a la simplificación de ciertos trazados en zonas complicadas
para el conductor (intercambios intersecciones).
Cuando, a pesar de todo, las tangentes largas se produzcan,
es conveniente disminuir la sensación de rigidez que provocan
mediante curvas verticales cóncavas de gran parámetro,
que disminuyen el encandilamiento y permiten apreciar la velocidad de
los vehículos enfrentados. (Véase Figura
404.03g-a).
Se deben evitar las curvas verticales convexas de parámetro
o desarrollo pequeño entre alineaciones rectas largas, ya que
la sensación que ellas producen es contraproducente para la estética
de la carretera.
(b) Curvas Horizontales.
Los valores máximos del radio de curvatura están
también acotados, con el fin de no utilizar valores que hagan
imperceptible su diferencia con las rectas (5.000 -10.000 m.).
A las curvas amplias también deben limitárseles
sus desarrollos, alternándose distintos elementos en planta con
el fin de evitar la monotonía.
Tangentes de desarrollo breve entre dos curvas del mismo
sentido producen un efecto estético indeseable y ofrecen una
perspectiva equivoca al conductor.
(Véase Figura 404.03g-b).
Asimismo, una curva de pequeño desarrollo entre
dos alineaciones rectas largas
produce una mala imagen visual (Figura 404.03g-c).
En la Figura 404.03g-d) de la misma
figura se muestra el problema resuelto con una curva amplia.
(c) Secuencia de Elementos en Planta.
En un trazado donde la topografía obliga la utilización
de curvas de radio reducido (véase Figura
404.03g-e) es normal y admisible encontrar radios mínimos.
En cambio, allí donde las alineaciones en planta sean amplias,
y por lo tanto inductoras de velocidades de operación que pueden
exceder a las de diseño, el intercalamiento de un radio mínimo
es peligroso (véase Figura 404.03g-f).
Deben utilizarse curvas más amplias.
404.02.05 Elementos del Perfil
(a) Tangente.
En elevación, una tangente corresponde a un tramo
con inclinación constante. Si ella va asociada a una tangente
en planta, son válidas las recomendaciones hechas en el Tópico
404.02.04 (a).
Tangentes cortas, entre dos curvas cóncavas (véase
Figura 404.04g-a), o entre dos curvas
convexas (Figura 404.04g-c), dan
sensación de ambigüedad y no deben ser utilizadas. Deben
ser reemplazadas por acuerdo verticales únicos y amplios, según
lo indicado en las Figuras 404.04g-b) y
d).
Estos principios deben ser respetados especialmente
en el caso de existir estructuras.
(b) Curvas Verticales Cóncavas.
Este elemento favorece el guiado óptico. Sin
embargo, deben evitarse valores reducidos entre tramos largos de pendiente
constante, ya sea con trazados en planta rectos o curvos, puesto que
estas configuraciones, vistas desde lejos, presentan una discontinuidad
evidente. (Véanse Figuras 404.04g-e)
y f).
(c) Curvas Verticales Convexas.
Este elemento es el menos favorable para un buen guiado
óptico, agravándose el fenómeno a medida que el
valor de su parámetro disminuye.
En las curvas convexas que enlazan pendientes del mismo
sentido, se deben evitar los parámetros reducidos, puesto que
ellas dan la sensación de quiebre (véase Figura
404.04g-g). Deben usarse parámetros verticales lo más
grandes posibles.
FIGURA 404.03g ELEMENTOS DE LA PLANTA Y
DISEÑO ESPACIAL

FIGURA 404.04g ELEMENTOS DEL PERFIL EN
EL DISEÑO ESPACIAL

(d) Secuencia de Elementos en el Perfil.
En la secuencia de elementos en el perfil longitudinal,
que depende principalmente de la topografía, se debe considerar:
- En parajes con ondulaciones acentuadas, deben
preferirse parámetros convexos mayores que
los cóncavos, para mejorar la visibilidad en las zonas
de relieve abrupto (véase Figura
404.04g-h).
- En parajes planos, o con poca diferencia de
cotas (10 m. a lo sumo), son los parámetros
cóncavos los que deben ser mayores que los convexos,
para aprovechar al máximo la buena visibilidad que aquellos
confieren (Figura 404.04g-i).
- Deben evitarse la sucesión rápida
de curvas convexas y cóncavas en paisajes con visibilidad.
404.02.06 SUPERPOSICIÓN DE PLANTA Y PERFIL
(a) Relación entre los Elementos de Diseño
en Planta y Perfil.
Además de lo ya dicho en acápites anteriores,
debe tenerse presente que los radios de las curvas en planta y de los
de las curvas verticales cóncavas que se superpongan deben estar
relacionados entre sí. Si K es el valor del parámetro
de la curva cóncava y R es el radio de curvatura en planta, K
deberá estar comprendido entre 5R y 10R, dependiendo del relieve
y del ancho de la calzada, mayor valor para topografías llanas
y para calzadas amplias.
(b) Relación entre los Puntos de Inflexión
en Planta y Perfil.
En general, los puntos de inflexión en planta
y perfil deben aproximadamente coincidir y ser iguales en cantidad a
lo largo de un tramo (véase Figura
404.05g-a). Cuando lo último no sea posible por imposiciones
del terreno, se recomienda evitar que el conductor vea más de
una curva en planta mediante pantallas artificiales o naturales.
La superposición de curvas horizontales y verticales,
además de brindar una apariencia agradable, facilita el drenaje
al combinar puntos de poca inclinación longitudinal (vértices
de las curvas) con puntos de peraltes mayores, y puntos de poca inclinación
transversal (transiciones de peralte) con otros de inclinación
longitudinal máxima.
Por otra parte, esta superposición es especialmente
conveniente para el caso de curvas horizontales y verticales que no
permitan adelantamiento. De este modo no se ha perjudicado la conducción,
como sucede si se superpone una curva o recta que sí permite
dicha maniobra con una curva que la frustra.
Respetando este principio de superposición y
de coincidencia aproximada de los puntos de inflexión, conviene
además, para mejorar la predictibilidad del trazado, que las
curvas verticales convexas sean más cortas que las curvas en
planta correspondientes, y que las cóncavas sean más largas.
En las curvas verticales convexas deberá verse
con antelación un tramo de curva en planta correspondiente a
unos 3.2º de giro, o sea, la clotoide entera si A = R/3. (Véase
Figura 404.05g-b).
(c) Combinaciones Indeseables.
No debe proyectarse curvas horizontales de radio mínimo,
en correspondencia o próximas al punto más bajo de una
curva vertical cóncava que enlace rasantes de pronunciadas pendientes
descendentes, puesto que el incremento de velocidad que dichas rasantes
generan redunda en aumento de accidentes.
En carreteras unidireccionales, en las que las rasantes
de una y otra calzada son distintas, no se deben variar sus posiciones
relativas, ya sea en planta o elevación, si no es en tramos donde
existan combinaciones de curvas horizontales y verticales.
No se debe recurrir a alineaciones en planta exageradamente
amplias si ello fuerza pendientes longitudinales importantes durante
tramos largos. Asimismo, lograr pendientes suaves mediante trazados
sinuosos es francamente desaconsejable.
La sucesión de curvas verticales en tramos rectos
o curvos, que permitan la visión del trazado como un tobogán,
son antiestéticas y deben evitarse (Véase Figuras
404.05g-c) y d).
(d) Pérdidas de Trazado.
Se entiende por pérdida de trazado la desaparición
de la plataforma a la vista del conductor y su reaparición a
una distancia que no es lo suficientemente grande como para hacer desaparecer
el efecto sicológico adverso que tal situación produce.
Este efecto sicológico es de incertidumbre y ha sido comprobado
exhaustivamente en la práctica.
FIGURA
404.05g SUPERPOSICIÓN DE PLANTA Y ELEVACIÓN EN EL DISEÑO
ESPACIAL

En la Figura 404.06g se muestran varias
situaciones de pérdida de trazado. En la figura a se tiene una
pérdida de trazado en tangente; en b se observa el fenómeno
en una curva amplia; en c el efecto es especialmente peligroso pues no
se tiene distancia de visibilidad de adelantamiento; en d hay visibilidad
de adelantamiento, pero la perspectiva de la vía hace difícil
la evaluación de las distancias; en e y f se muestran casos extremos
de pérdidas de trazado, en los que el conductor puede equivocar
francamente su apreciación del desarrollo del trazado y del tránsito
contrario.
Este problema sicológico no existe cuando el conductor
puede ver, frente a él y sin interrupciones, un tramo de carretera
de longitud L que corresponda a la distancia a la que normalmente él
fija su atención, que son las de la Tabla
404.01g.
TABLA 404.01g
DISTANCIAS AL PUNTO DE ATENCIÓN
|
V.D. (Km/h)
|
L (m)
|
|
40
|
200
|
|
50
|
250
|
|
60
|
300
|
|
70
|
350
|
|
80
|
400
|
|
90
|
500
|
|
100
|
600
|
|
110
|
700
|
|
120
|
800
|
Esto no siempre es posible sin encarecer sustancialmente
el proyecto. Cuando no se puedan tener distancias de visibilidad, se debe
procurar por todos los medios que la carretera no aparezca a los ojos
del conductor a distancias inferiores a las de la Tabla
404.01g.
La comprobación de esto se hace gráficamente
sobre los planos de planta y perfil.
Muchas veces los problemas de reaparición se pueden
solucionar mediante plantaciones estratégicamente ubicadas, a uno
u otro lado del camino o en el separador central si lo hay. Estas soluciones
son aceptables y baratas.
404.02.07 INTERSECCIONES Y ESTRUCTURAS
Las Intersecciones deben estar situadas en zonas de amplia
visibilidad. Curvas verticales cóncavas son especialmente indicadas
para esto (Véase Figura 404.07g-a).
Si esto no es posible para las dos vías que se
cruzan o empalman, por lo menos debe serlo para la de mayor importancia.
Las plantaciones de árboles pueden advertir la
presencia de una intersección, pero sus ubicaciones y tipos deben
ser tales que no obstruyan las visibilidades.
La bifurcación entre dos carreteras de distinta
importancia no debe hacerse de modo que puedan confundir al conductor
(Figura 404.07g-b). Debe preferirse
una salida que se produzca en un ángulo pronunciado a las salidas
tangenciales; véase Figura 404.07g-c),
donde se han dispuesto de modo distinto tanto el empalme como los árboles.
Por otra parte, las obras de arte deben incorporarse al
trazado de una manera fluida y natural, así como éste debe
ser compatible con la geometría del accidente topográfico
que obliga la construcción de la estructura.
El efecto que se presenta en la Figura
404.08g-a), es tan indeseable como desgraciadamente frecuente.
Las soluciones a estos problemas coinciden con lo mostrado en las Figuras
404.04g-a) y b).
En general, las estructuras no deben ser situadas al comienzo
de una curva, cuando ellas dificultan la visión del camino (Figura
404.08g-b). Es preferible ubicarlas en zonas de curvatura franca,
como se parecía en la Figura 404.08g-c)
en cuestión y en lo posible con una buena visibilidad previa (Figura
404.08g-d).
404.03 EFECTOS DEL ENTORNO DE LA CARRETERA EN EL DISEÑO ESPACIAL.
La forma y escala del espacio ambiental por el que discurre
una carretera tienen influencia definida sobre los conductores.
Durante el día, todos los elementos laterales que
ayuden al guiado óptico, tales como plantaciones, muros, barreras,
postes-guía, etc., son favorables si ellos están a una distancia
suficiente de la corona.
De noche, el espacio ambiental se reduce a lo que las
luces, del auto o de la carretera, alcanzan. Entonces, un guiado óptico
es aún más necesario.
En uno y otro caso, los elementos que el proyectista disponga
deben ser estudiados desde el punto de vista de su efecto en perspectiva.
Buen ejemplo de la necesidad de tales cuidados se muestra en la Figura
404.09g, donde se observa el efecto de la inclinación de
un muro de contención sobre la perspectiva del entorno del camino
(muros con alturas superiores a un metro requieren inclinaciones suficientes
en el lado interior de la curva).
FIGURA 404.06g PERDIDAS DE TRAZADO
FIGURA
404.07g DISEÑO ESPACIAL EN INTERSECCIONES

FIGURA 404.08g DISEÑO
ESPACIAL EN ESTRUCTURAS

FIGURA 404.09g
EFECTOS DE ENTORNO DE LA CARRETERA: MUROS

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