SEGURIDAD VIAL: UNA CUESTION DE CONCIENCIA NACIONAL
Hoy por hoy ya no es una cuestión de normas
Sea consciente. Si usted ha manejado alguna vez en estado de ebriedad y está orgulloso de su hazaña, sepa que ese día su auto circulaba por las calles tan vistoso y alucinante como un ataúd sobre ruedas. Usted y su familia tienen suerte de que siga vivo.
Conducir bajo los efectos del alcohol, sumado a la imprudencia, al exceso de velocidad y la colaboración de un peatón distraído, son las principales causas que han ocasionado centenares de accidentes de tránsito en el país, con víctimas fatales y numerosos heridos que quedaron con lesiones permanentes.
Los accidentes de tránsito que lamentamos y vemos casi a diario en los medios de comunicación tienen un punto en común: la imprudencia humana. Nadie está libre, hombres y mujeres, ancianos, jóvenes y niños. Con la imprudencia, los accidentes dejaron de ser hechos fortuitos.
Ante esta situación surge el concepto de Seguridad Vial, como se conoce al conjunto de acciones coordinadas que llevan a prevenir las situaciones y conductas riesgosas al momento de conducir un vehículo o cruzar una vía y que nos podría poner al borde de la muerte.
Prevenir los accidentes de tránsito ha dejado de ser una cuestión de normas, se trata más bien de asumir una actitud responsable: tomar conciencia. La persona debe ser consciente que su Licencia de Conducir le faculta manejar un vehículo, pero no cometer temeridades al volante en perjuicio de terceros, no le da licencia para matar ni lastimar a los demás. |